De PDF a XML

Ayer día 24 participé en un seminario muy interesante sobre nuevas tendencias en el sector editorial que organizábamos conjuntamente con la Asociación de Editores de Madrid.

En la presentación que hizo Fernando Selfa de Wolters Kluwer fue muy interesante ver como habían organizado toda su estrategia de producción. De las ideas que comentó, la que quería destacar en esta entrada era el papel central que ha tomado el XML en el mundo editorial.

Los editores se encuentran ahora en la necesidad de presentar el mismo contenido en formatos muy distintos: soporte papel, pantalla de ordenador, dispositivos móviles, e-readers ... y además estar preparados para presentarlo en todos aquellos que vayan saliendo.

El editor no puede enfrentarse a esta tendencia. En primer lugar porque no puede, es el usuario el que está demandando consumir esos productos en distintos soportes, pero además no debe, tiene que ver este nuevo reto como una posibilidad de dar más difusión al contenido que tiene y para ser un socio, un aliado del usuario que le facilita lo que el usuario quiere en lugar de ponérselo difícil.
Para lograr esto, en primer lugar hay que separar el contenido del formato, de manera que podamos adaptar el contenido a distintos formatos. Eso significa trabajar en XML (Extensible Markup Language) y almacenar todo el contenido en XML de manera que luego pueda ser reestructurado en distintos soportes.

Otro elemento importante es el tema de la automatización en el tratamiento de ese contenido en XML con dos fines: por un lado aprovechar la información existente, y enriqueciendo el producto final a base de usar links, búsquedas, metadatos asociados, etc.; Por otro maquetar de forma automática el contenido de manera que se optimice la apariencia del contenido en cada uno de los dispositivos de salida.

El PDF es una herramienta maravillosa para como elemento final para la definición de un documento que se va a imprimir, donde esté perfectamente definidos todos los elementos necesarios de una forma estandarizada y por lo tanto entendible y reproducible de forme similar por distintos equipos de impresión, pero es un elemento rígido, sólido, no líquido como se viene definiendo, y por lo tanto no es el formato que parece que pueda ser el idóneo para el almacenamiento y gestión de los documentos.

Como ya comentábamos en otras entradas, los conocimientos que tienen que tener los profesionales de la industria gráfica están evolucionando a gran velocidad. Dentro de estos nuevos conocimientos, el XML va a jugar un papel muy importante.

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